Por sugerencia de Rocío M. vi ayer la película «Sueños de trenes», que me encantó. Probablemente sea para mí la mejor película del año 2025: tiene una fotografía maravillosa y un ritmo lento que sorprende al espectador. Mediante una voz en off se va narrando la vida de un leñador en Idaho, su infancia, su enamoramiento y, sobre todo, su trabajo aserrando imponentes árboles para la construcción de las vías y los puentes del ferrocarril Great Northern Railway en el estado de Washington, hasta su muerte en 1968.
El filme narra una historia que invita a pensar tanto sobre nuestra relación con la naturaleza como sobre el sentido de la vida y, en particular, sobre el sentido del sufrimiento, causado en la película por la propia naturaleza, quizá como represalia por tantas agresiones como la construcción del ferrocarril ha generado.
Los lectores de Ralph Waldo Emerson (1803-1882), el principal inspirador del trascendentalismo norteamericano, conectarán especialmente con «Sueños de trenes», pues se sitúa en esa misma sintonía: es una cinta profundamente religiosa, sin hacer referencia a ninguna religión en concreto. «Al terminar la película —me dice ChatGPT y estoy muy de acuerdo— queda una sensación extraña, mezcla de melancolía y gratitud. No salimos con respuestas claras, pero sí con una mirada más atenta. Y quizá eso sea lo más valioso que puede ofrecer el cine —y la filosofía—: ayudarnos a ver con más hondura lo que siempre ha estado ahí».
Por mi parte, solo añadiré un texto atribuido a Emerson que ayuda a entender la importancia de «Sueños de trenes» y también el sentido de mi modesto post semanal en la red: «Si un hombre es capaz de escribir un libro mejor, predicar un sermón mejor o fabricar una ratonera mejor que su vecino, por mucho que habite en medio de los bosques, el mundo acabará abriendo un camino trillado hasta su puerta» (1871).
«Sueños de trenes» es una obra de arte. Que nuestra vida sea también una obra de arte, del mejor arte del que cada uno sea capaz.
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* Jaime Nubiola es profesor emérito de Filosofía, Universidad de Navarra, España (jnubiola@unav.es).







