La realidad de la muerte

Cambiar el mundo

Fernando Gallego

Nos despertamos hoy con la triste noticia del fallecimiento en Cabezón de la Sal de tres jóvenes en un accidente de tráfico y de la muerte de dos chicas en Jaén en el parque de la Concordia por razones todavía desconocidas.

No tiene nada que ver la causa del fallecimiento de un caso con el otro, pero si hay un hecho coincidente: el fallecimiento de 5 personas jóvenes con grandes esperanzas de vida.

Seguramente hace unos meses ninguno de estos jóvenes esperaría un desenlace de su vida como este. Estarían llenos de ilusión, futuro.

Seguramente en Cantabria y Andalucía hoy el cielo estará especialmente triste y, desde aquí, rezamos por las familias de estos jóvenes, pero el terrible acontecimiento nos pude ayudar a recordar hoy que termina el mes de los difuntos en la Iglesia con el inicio del Adviento lo que hemos vivido y lo que nos toca por vivir.

La muerte, aunque sea una realidad dolorosa, es la puerta a una nueva vida. Hace unos días en el Tanatorio de la ciudad de Málaga me encontraba con un sacerdote que hablando de esta gran realidad me decía: aquí es donde más Esperanzas hay que dar a las familias recordando que esto no acaba, sino que es ahora cuando empieza.

Adviento es tiempo de Esperanza porque es momento de esperar un encuentro que en el caso de esos 5 jóvenes ya han empezado a vivir.