Javiera Suárez, una mujer valiente.

Cambiar el mundo

Fernando Gallego

Hoy en la fiesta de Santa Águeda queremos recordar a otra mujer valiente: Javiera Suárez.

La historia de esta conocida periodista chilena por haber participado en diferentes programas de la televisión (Pollo en Conserva, Así somos, La culpa no es del Chancho…) es la de muchas otras mujeres que se han enfrentado al mismo destino.

Ella se casó en octubre de 2015 y tres meses después supo que estaba embarazada. A las pocas semanas de esta bella noticia, le diagnosticaron un melanoma avanzado grado cuatro, un cáncer en la piel que la obligaba a recibir una agresiva terapia y ponía en riesgo la vida de su hijo en gestación.

Javiera dejó su trabajo en televisión y optó por el tratamiento médico más suave para cuidar la salud de su hijo. Los médicos le aconsejaron que abortara para poder ponerle un tratamiento más agresivo a lo que ella se negó. Durante ese tiempo hasta el día de su fallecimiento, 12 de junio de 2019, Javiera fue contando su proceso en los medios de comunicación y las redes sociales.

Si bien hubo altibajos, la mayor parte del tiempo Javiera comentaba con entereza y serenidad sobre sus sentimientos.

Uno de sus principales miedos era que la enfermedad podría traspasarse a su hijo durante el embarazo. Javiera oró con más fuerza y comenzó a visitar el Santuario de la Medalla Milagrosa en Santiago de Chile para pedir a la Virgen su intercesión. Con la guía de las religiosas de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que custodian el santuario, la periodista renovó sus fuerzas para luchar y el 20 de octubre de 2016 nació su hijo a quien llamó Pedro Milagros.

Tiempo después, Javiera bautizó a su hijo en el Santuario de la Medalla Milagrosa, como muestra de fe por el milagro de la vida. Gratitud que ella manifestó y reflejó hasta último momento en su cuenta de Instagram.

Javiera Suárez también colaboró en la animación de los preparativos para la visita del Papa Francisco a Chile en enero de 2108. En entrevista concedida al equipo organizador, en diciembre de 2017, Javiera manifestó que la devoción a la Virgen y «creer en Dios» reconforta y ayuda a enfrentar «el cáncer que sea que te ponga la vida».

«La vida es así, tiene altos y bajos. Y para esos altos, compartirlos con Dios es espectacular. Y para esos bajos, aferrarte a Dios y a la Virgen, no tienes cómo no salir adelante», reflexionó la periodista.

Javiera fue internada en la clínica y desde allí su esposo Cristián Arriagada expresó: «Deja un vacío enorme, pero nos conforta saber que aceptó esta etapa final al igual que la enfermedad, con entrega, confianza en Dios, siempre mirando hacia adelante y pensando en los demás». «Su mensaje estos días fue incansable y fue un mensaje de amor, porque no hay nada más importante en la vida que amar y sentirse amado.

Javiera se fue de este mundo tranquila y feliz. Damos gracias a Dios y a la Virgen por regalarnos estos años maravillosos junto a Javiera».