¿Crees que no tienes fe?

Te invito a hacer un análisis de tu entorno y de ti mismo sobre lo que sientes por ti y por los que te rodean en tu cotidianidad, ya sea a distancia o por cercanía. Tal vez estés sentado y te vienen a la mente tus papás, hijos, hermanos, sobrinos, primos, tíos, amigos, gente que ya no está en este mundo terrenal, sin embargo, siguen y seguirán trascendiendo por el legado que lograron sembrar en ti y en los demás, tus mascotas, las plantas y flores que cuidas…Mientras tu mente hace este recorrido, en un instante, experimentas los sentimientos que evocan a cada persona. Sin duda, habrá una mezcla de ellos y el común denominador que une los buenos pensamientos de todos los seres vivos que nos rodean y nos hacen sentir BIEN es el AMOR.

El hecho que todos los días hagas tu rutina y te enfrentes al mundo tiene un sentido y es el AMOR ya sea por ti mismo o por los demás, por buscar siempre que a quien más amas y te importen estén bien y cada día en la medida de lo posible mejor en todo aspecto.

Yo te afirmo que Jesús está vivo en todo momento y en cada instante de la vida de cada uno de los seres vivos. Dios es la verdad absoluta y perfecta que para nuestra salvación nos entregó a su Hijo Redentor, Jesucristo que fue crucificado, muerto y sepultado y RESUCITÓ para nuestra gloria eterna, Prueba fehaciente que Él venció a este mundo. Hay que entender el término “resucitar” más allá de la simple reanimación física de un cadáver pues Jesús resucitó y sigue vivo y seguirá por toda la eternidad y está entre nosotros. Simplemente es cuestión de observarlo con los ojos de la fe. ¿Qué es la Fe? La fe es tener la certeza de tener algo que aún no se puede tener o ver. Eso es la fe y vivirla significa practicar la esperanza y caridad en el día a día con nosotros mismos y con todos los que nos rodean. ¿Crees que no tienes Fe? Te voy a demostrar que en algún momento la has practicado y en algo muy sencillo que lo puedes extrapolar como gustes. El hecho que estés leyendo este artículo, me demuestra tu fe pues sabes leer. Alguien te enseñó o quizás eres un superdotado que lo hiciste por ti mismo pero sin duda empezaste con algo que no tenías (no sabías leer) y terminaste leyendo. Así con todo lo que emprendes, persigues y luchas. La fe no es cuestión “mágica” pues para que lo sepas los creyentes católicos en lo que menos creemos es en las cosas “mágicas,” eso va en contra de la naturaleza de Cristo.

Jesús está vivo en el amor que le tienes a tu familia, amigos, animales y ese amor te perfecciona y te hace asemejarte a ÉL. Basta de creer que el creyente católico viene a este mundo a sufrir pues eso es una interpretación errónea de las enseñanzas de Cristo. Creas en lo que creas, nadie está exento de sufrimiento y adversidades, sin embargo, sí está en tu libertad decidir qué hacer con ese sufrimiento. Jesús está vivo en la transformación positiva de las personas que logran convertir lo “malo” en oportunidades de ser mejores personas que los acercan más a Jesús mismo, en ser dignos de Él. Sin embargo, con tu libre albedrío, también tienes la opción de elegir un camino que te aleja de Él, sin duda, será el que no implique esfuerzo interno y a la larga te creará más problemas y adversidades que, finalmente, te vuelven a colocar en la disyuntiva de elegir a Jesús (AMOR) o no.

Jesús está vivo en cada concepción, nacimiento, matrimonio, empresas, incluso en la ciencia. Me ha tocado escuchar que mucha gente cuando se les pregunta la religión que profesan (cuestiones estadísticas) muy a la defensiva responden “Yo creo en la Ciencia”. En principio, la actitud defensiva sale sobrando, cada quien es libre de decir y creer lo que mejor le viene, sólo que Dios es TODO. La ciencia puede ser descubierta y entendida por el hombre gracias a una inteligencia absoluta y perfecta que la creó. Ese principio creador absoluto, eterno, perfecto y verdadero es Dios y Jesús al ser Dios (Santísima Trinidad) está vivo en todo descubrimiento científico y tecnológico.

¿Qué sentido tendría la vida misma sin el amor? No tendría sentido, se cae en una desesperanza, fatiga y desasosiego. El amor lo es todo, es el motor que nos impulsa a ser mejores y esforzarnos y ahí está Jesús pues Él es el amor más perfecto que existe. Jesús está en la magnificencia de la naturaleza misma en todas las especies de plantas y animales que ni siquiera hemos podido llegar a conocer en su totalidad. Está en el sueño reparador que te da un corazón y ánimos nuevos de seguir adelante pese a las dificultades, está en tu hijo o sobrino que ves crecer y adquirir una personalidad única e irrepetible en todo el universo. Está en el sentido del humor, en la caridad, en la buena voluntad, en la inteligencia y dominio de las enseñanzas de los profesionistas. Jesús está vivo en todo instante y en todo momento para que tú y yo podamos tener vida eterna después de ésta y que todo esto que estamos viviendo, hemos vivido, tu esfuerzo, sacrificios, dolores, errores  y logros, tengan SENTIDO. Deja a un lado esa soberbia que te impide verlo y sentirlo, déjalo ser Jesús y que lo veas y te acerques a ese camino que Dios tiene para cada uno de nosotros que es estar con Él, nuestro creador. Al final del día siempre es más fácil saber y reconocer que en las buenas y en las malas siempre está ahí, contigo, cuidando y protegiendo de ti aun cuando lo niegas y rechazas.

Te dejo un pensamiento del Premio Nobel de Física de 1932, físico alemán, que inició el estudio de la mecánica cuántica, Weiner Heisenberg, para reflexionar “El primer sorbo de la copa de la ciencia te vuelve ateo, pero en el fondo del vaso Dios te está esperando. No olvides que siempre está contigo y que te ayuda en todo momento pues su Pasión y Vida ha merecido bien la pena que eres TÚ.

Karla César Vargas