¿Jugamos a papás y mamás?

Esta de moda comprar vientres para obtener hijos. Y así de dura es la realidad. Como no puedo tener hijos pongo el dinero que haga falta para comprarlos. Eso significa que ya no es una concepción natural sino un proceso de fabricación, que no quita que el ser humano que nace siga siendo igual de digno y con los mismos derechos como persona.

Entonces, por aclarar… estamos ante una sociedad que aborta porque no quiere “problemas”, no quiere hijos en sus vidas… y luego otra parte los fabrican porque no pueden tenerlos. ¿Estamos ante un tráfico de personas?, lo que no quiero lo tiro, lo que quiero lo compro.

Tener un hijo no es algo que sea tan simple como tirar o comprar, tener un hijo es multiplicar la propia especie de forma natural, con los pros y contras de cada persona y pareja. Lo normal es que una mujer y un hombre fruto de su amor puedan concebir un hijo, habrá casos en los que no, y eso no significa ser un desgraciado, sino que Dios no quiere que formes el tipo de familia de padres e hijos, sino con tu marido, entregándote más a los demás o incluso entregando toda la generosidad de la pareja en acoger y querer a niños que no son de su sangre: adoptando.

Pero lo que está claro es que no es casualidad que dos personas de un mismo sexo no puedan concebir un hijo, no es que los católicos nos empeñemos en que ser gays o lesbinas no está bien ante los ojos de Dios, es que ese amor “conyugal” no es posible puesto que no da fruto y no lleva a la creación de otro amor (hijo). Pero no pasa nada pagamos y montamos una familia, Héctor tu haces de mamá y yo de papá.