Marta Borrego, una joven universitaria católica, comparte su testimonio tras involucrarse en la organización Rescatadores Juan Pablo II, dedicada a evitar abortos y a acompañar integralmente a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. Su acercamiento al tema surgió al investigar el aborto para un trabajo universitario, lo que la llevó a conocer la labor de esta asociación y a integrarse como voluntaria.
Desde su primera experiencia en los llamados “rescates”, Marta comprendió que la clave está en escuchar, acompañar y ofrecer ayuda real, no en juzgar. Los rescatadores se sitúan cerca de los abortorios para hablar con las mujeres, asegurarles que no están solas y ofrecerles apoyo material, psicológico y social durante todo el embarazo y más allá, incluso años después, hasta que puedan salir adelante.







