La dirección o acompañamiento espiritual, implica que personas con mayor experiencia espiritual guían a aquellos menos experimentados en el camino hacia la santidad. Se lleva a cabo por la gracia del Espíritu Santo, que inspira tanto al guía como al discípulo, enseñando a escuchar la voz del Señor y a vivir según sus mandatos. Con su consejo, el director espiritual ayuda a discernir el plan de Dios para su vida diaria y su vocación.
Pero escucha qué bien lo explican en esta secuencia de la película «Los Domingos»







