HAY RUIDO en el SILENCIO

Cuando estoy en silencio, oigo de todo en mi cabeza (los exámenes, trabajo, amigos, el partido…) y hacen que en ese momento de #stop, escuche ruido, mucho ruido. Te invito a que intentes durante un minuto, cerrar los ojos y estar en silencio… te aseguro que notarás en algo tan sencillo como esto algo extraño. PERO es EN ESTE MOMENTO, cuando puedes realmente escuchar, preguntar, soñar… porque ese minuto único de silencio que no se volverá a repetir es un momento y oportunidad que tienes para dejar que DIOS se acerqué a ti. Y sí… porque es Él quien se acerca a ti y a mí, te “Ama”, como nadie lo ha hecho, ni hará.

Párate a pensarlo: todo un DIOS… ¿Qué se acerca a mi? Yo le digo: Mm, Dios, gran fallo estratégico el acercarte Tú, porque soy una persona que te fallará, te negará, se avergonzará de ti o tal vez no te busque o incluso apenas crea que existas… Y es ahí, cuando me contesta: Sí, ya se que te avergonzarás de mí ante otros, no darás la cara por mí, o que no creerás lo suficiente… ¿Y?  ¡Te Amo! cada segundo, cada minuto, cada hora… aunque tú no lo hagas o no te des cuenta.

Es por esto, que ese minuto de silencio, es tan importante. Es un pequeño sí a DIOS, es la puerta a un Amor infinito, que desconoces, que no has experimentado.

Si quieres, no hagas nada más, simplemente abre esa pequeña puerta de tu corazón y deja que Dios actúe, no pierdes nada, pero lo puedes ganar todo. ¿El qué?, eso déjaselo a Él, le gusta dar sorpresas.