El Hermano Jesús Felipe del Inmaculado Corazón de María, monje en Hermanos Contemplativos del Carmelo, habla de su historia, de cómo Dios pasó por el corazón de un metalero, apasionado de la música metal, con pelo largo y calaveras y transformó su corazón.
Gracias al testimonio de su madre se enamoró del Rosario y se enamoró de la Virgen.