¿Cuál es el cambio que quieres ver en el mundo?

    Tengo 22 años y he acabado educación. He estudiado en una Universidad pública y acabé mi grado en junio. Ahora ya estoy trabajando y me doy cuenta de todo lo que he dejado atrás. Nunca cambiaría mis años en la Universidad ya que he podido aprender muchas cosas de mis compañeros y compañeras.

    Asistí a un colegio católico donde la mayoría de los compañeros eran creyentes y practicantes. Es cierto que había algunos que no iban a misa o no mostraban interés en las clases de religión, pero sí que se podían palpar unas raíces e ideales cristianos en la base de su persona, y eso es increíble. Es ahora cuando me doy cuenta de que, aunque muchas veces no seamos totalmente conscientes, el clima de nuestro alrededor nos va empapando y nos va configurando como persona. Ojalá se nos “enganchara” todo lo bueno de la gente que nos rodea y dejáramos de lado esas cosas que no son tan convenientes. Así seguro que el mundo sería muy distinto; pero, como digo siempre a mis amigas: hay que empezar por uno mismo.

    El cambio del colegio a la universidad fue muy grande; pasé de un ambiente totalmente
    católico a otro totalmente distinto. Y con distinto no quiero decir que peor, sino que me ha
    dado unas oportunidades que en otro lugar no las hubiera tenido. He tenido la ocasión de
    hablar y debatir sobre temas que jamás me habría planteado.

    Puedo decir que he crecido mucho como persona durante mi etapa universitaria ya que me ha ayudado a ser más comprensiva, tolerante, empática y respetuosa con las opiniones ajenas, ya que muchas veces no coincidían con la mía.

    Quiero animar a todos los jóvenes a formarse y poner muy bien todas las bases y cimientos de su persona y así poder ayudar mucho a nuestros amigos, compañeros, ¡a la sociedad! Ese es el granito de arena que podemos poner para hacer de este mundo un mundo mejor y dejar nuestra preciosa huella en la sociedad- que seguro que lo agradecerán. Aquí nos viene como anillo al dedo las palabras de Santa Teresa de Calcuta “a veces sentimos que lo hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota”.

    También quería decir a los jóvenes que hay que estar en todos los ambientes y por eso hay que estar muy bien preparado y convencido de sus argumentos e ideas. Nos necesitan muy alegres y convencidos de que Jesús es el mejor amigo que uno pueda tener. Y esto es lo que nuestros amigos tienen que ver en nuestra vida: una persona que no es perfecta y que lucha por amar cada día más y más a Jesús y a sus amigos.

    No quería acabar sin decir una frase que estuvo todo el curso de 2º bachillerato colgada en el corcho de mi clase: SÉ EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO. Esta es nuestra tarea, joven.

    Berta