El artífice de todo es Dios. José Gabriel (seminarista)

    Hola a todos, soy José Gabriel, Seminarista de la Diócesis de Valencia,  tengo 18 años, natural de Albal, un pueblo de Valencia.

    Hoy se me invita a contar cómo vivo la Fe y, pensando un poco,  me vino a la cabeza la canción infantil del granito de mostaza, qué gracioso pensar en lo pequeños que somos cada uno de nosotros, desde el más Santo y Místico hasta el más pecador, frente a algo tan sumamente grande como es la Fe en Dios , sea de la manera que sea, y hasta me atrevería a decir de la religión que fuera, ya que Dios es el mismo, teniendo siempre la Fe de la Iglesia católica como la legítima, fundada por Jesús de Nazaret.

    Gracias a Dios en mi vida,  por el contexto en el que vivimos, especialmente los españoles y los valencianos, con la Mare de Deu dels Desamparats,  de una manera u otra la Fe está presente , aunque solo sea desde el folklore y el negocio,  aunque por desgracia para nosotros esto en algunos casos se está perdiendo a un ritmo vertiginoso.

    Personalmente  yo he tenido la gracia de haber nacido en una familia medianamente cristiana y, fuera con las razones que fueran, me inscribieron a un colegio de valores cristianos,  el cual lo llevan unas religiosas: las  “Madres de Desamparados y San José de la Montaña”. Ellas, junto al párroco del momento, hicieron atractivo para mí el tema de la religión, la Fe y de la entrega de la Vida a Cristo por los demás,  desde mi más tierna infancia, les debo mucho incluso actualmente ya que siempre están a mi lado.

    Cuando en la familia hay una base, es más fácil, ya que los padres lo van entendiendo,  y como la cultura también arrastra, a uno lo apuntan al catecismo para prepararse a recibir la Primera Comunión. Para mí, ir poco a poco más a Misa me animaba cada vez más, pero esto tomó mayor plenitud cuando formamos el primer grupo de monaguillos después de unas décadas sin haberlos. Fui creciendo y siempre con el apoyo de mi familia pude ir creciendo en la fe sin perder esta ilusión, que un 16 de octubre del 2011 hablé con el párroco más seriamente, junto a mis padres, los pasos para entrar al Seminario Menor.

    Después de asistir a unas convivencias en septiembre del 2012 entré al Seminario Menor Diocesano de Valencia,  a los 12 años, en los cuales la Fé va aumentando,  con sus altibajos y sus crisis, que existen por muy seminarista que seas,  pero como dice la canción realidad de Ain Karem “Tú no eres quien pensaba, y ¿quién soy yo para encerrarte en una idea?, has roto todos mis esquemas y me he quedado en la tiniebla» por eso hay que pedir al Señor siempre la Fe , aunque aveces cueste por falta de ella, para que el Señor nos coja de la Mano otra vez. En este tiempo de seminario menor, al estar mezclados con la gente de la calle en un colegio he podido ver un poco la realidad de los adolescentes y jóvenes de mi edad, y lo alejados que creen que están de Dios, digo creen, o se esmeran por creerlo, no solo porque el Espíritu, la Ruah, está dentro de ellos, si no porque tienen la semilla, que no se ve muy florecido, pero al ponerse uno en su altura es más fácil de cuidar y de regar, animando así a que crezca para poder mirar siempre hacia arriba, hacia a Dios.

    Ahora estoy en el Seminario Mayor formándome de una manera más intensa, en comunidad, con los hermanos, cada uno de un padre y una madre, y aunque con dificultades en ocasiones, siempre intentando estar unidos, para saber cómo transmitir esta Fe a todo el que me encuentre.

    También quiero dar un mensaje de esperanza a todos los que a veces nos desanimarnos al ver la realidad de nuestras parroquias o congregaciones religiosas,  de este sentimiento yo también me incluyo, menos cuando veo a jóvenes en la parroquia , en grupos juveniles, gracias a la atracción que les da el Señor, por medio de dinámicas o actividades.

    No querría acabar esto sin decir que el artífice de Todo es Dios, y muchos se convierten por mediaciones muy providenciales y sencillas, pero esto no nos tiene que relajar, ya que hay que sembrar mucho para cosechar algo.

    Muchísimas gracias por la oportunidad dada para dar una sencilla puntada a este gran tejido que es la Fe .