Jesús se descubre ante todos, a sí mismo, el día de hoy. Muestra lo más íntimo de su ser: «Antes de que Abraham existiera, YO SOY». Se muestra tal y como es. Nos ilumina con sus palabras y nos ofrece una posibilidad que no contemplaba la antigua ley de Moisés: «Quien guarda mi Palabra no verá la muerte para siempre».
Señor, que sepa configurar mi corazón con el tuyo. Que me entregue a la Verdad. Que sepa disfrutar y compartir la libertad de los hijos de Dios.
Tú lo haces todo, Tú lo puedes todo, Tú lo eres todo.

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