La llegada de un hijo nuevo a la familia.

    Hoy en día hay que pensar en positivo, dar oportunidades, construir puentes, derribar muros, sentir el compromiso de hacer un mundo mejor desde nuestras circunstancias, entregando lo mejor de nosotros mismos a los demás.

    Después de esta  breve introducción me presento: Me llamo Lorena Montiel estoy casada con el hombre más maravilloso del mundo, vivimos en Cartagena (Murcia) y el mayor logro que hemos conseguido en nuestras vidas ha sido  formar nuestra familia.

    Nuestros 8 hijos (Lorena, Miguel, Rocío, Álvaro, Marta, Javier, Blanca, Josemaría) han creado a nuestro alrededor una escuela de aprendizaje, de sabiduría infantil, convirtiéndose cada jornada de la vida familiar en una ocasión para aprender, cada trastada, cada sonrisa, o cada nuevo obstáculo que superar se termina transformando  en momentos de infinita felicidad. Por eso, me apenaba ver a madres agobiadas por la maternidad, tristes por no saber aceptar la llegada de un nuevo hijo a la familia, y por lo tanto, me sentía con el deber de transmitirles que la vida consiste en dar vida.

    Mi conciencia me interpelaba que debía de comunicar a otras mujeres casadas que ¡no tenemos que tener miedo a ser generosas en el matrimonio!  a morir cada día un poquito más por los demás, porque en definitiva esa es la vida del cristiano, morir cada día un poquito más por lo demás, como lo hizo Cristo. Pero para llegar a este razonamiento tan sobrenatural decidí  empezar desde lo más humano, trabajando la llegada de cada nuevo hijo a la familia a través de un taller de crianza.

    ¿Qué es un taller crianza? Un espacio de paz para las madres donde vamos trabajando los hábitos junto a las rutinas de los bebés, trucos para que duerman, coman, eliminación de gases, calendario de vacunas… delimitar las líneas rojas que no debemos traspasar para que esta atención maternal no afecte a la vida matrimonial, límites y normas según la edad… resumido en una frase: hacemos vida lo que significa la palabra AMOR.

    Amor es aceptar con generosidad el don de la vida.

    Amor es dedicar los mejor de ti a tu familia.

    Amor es pasar malas noches y despertarte con una sonrisa.

    Amor es amar a los demás con olvido de ti.

    Por lo tanto hemos elegido como patrona del Taller de Crianza a la Reina de la Infancia Espiritual maestra de amor puro, inocente y verdadero, a la que le imploramos por todas las madres para que sepan disfrutar de la llegada de un hijo nuevo a la familia  y sean conscientes de la maravilla del don de la vida.



    Lorena Montiel del Corral