El Señor nos invita a seguirle hoy y siempre. Por encima de todo. A Él le cuestionan en su propia casa. «No desprecian a un profeta más que en su tierra». A mí también me pueden cuestionar por seguir a Jesús, porque no es el aprendiz más que el maestro.

Artículo anteriorVivir con profundidad. Carta del Obispo de Menorca a Jovenes Catolicos
Artículo siguienteHakuna en Iesu Communio