Lily Escu canto a Jesús porque me encontré con Dios.

    Lily Escuredo es de Argentina. Tiene 39 años y le encanta cantar.

    ¿Por qué hoy canto música religiosa?

    Simplemente porque me encontré con un Dios vivo y verdadero, que, con tan solo 19 años, me enamoró de tal manera que comencé a componerle canciones, como una forma de expresar todo ese Amor que se había manifestado en mi interior y movía toda mi vida. Antes cantaba folclore argentino, pero nunca había escrito ninguna canción, ni lo hacía de manera profesional, sino mas bien como un hobby.

    Los dos acontecimientos que marcan mi vida.

    En el 2007 contraigo nupcias con Gabriel. Al año siguiente nos enteramos que él padecía un cáncer muy agresivo, que en 6 meses lo llevaría hacia la casa su Padre del cielo.

    Ese tiempo para mi fue de mucho dolor, pero también de mucho crecimiento, Vida y Santidad. Puedo decir que acompañé de cerca a Jesús Crucificado, y doy gracias al Señor por haberme elegido a mí, la más pequeña de todas, para estar a su lado. Gabriel, tenía una gran vinculo con Jesús y vivió toda su enfermedad con mucha entereza, confianza, fe y entrega a la voluntad de su creador. Así lo expresa en la oración que hizo al enterarse de su enfermedad; “Caminar mi cruz” que yo tiempo después, coloqué melodía y grabé en mi primer disco.

    De las cosas más lindas de ese tiempo, una fue poder llevarle cada día la Eucaristía.

    También fue un tiempo donde Dios me regaló muchas canciones, porque mi vida transcurría del hospital al oratorio de mi casa y del oratorio de mi casa al hospital.

    Cuando el fallece, unos hermanos músicos del movimiento de la palabra de Dios, sabiendo que el deseo de Gabriel era que yo me dedicara a la música, proponen ayudarme a grabar un disco. Acepté, pero puse como condición cantar canciones de otros, porque las mías no iban a gustarle ni a servirle a nadie. Este proyecto no llegó a concretarse, porque obviamente era al modo mío y no al modo de Dios.

    Dos años más tarde, luego de pasar por todas las etapas de un duro duelo (enojo, incertidumbre, tristeza, frustración, resignación, etc), duelo que elegí vivir abrazada a Jesús, participé de un retiro de Pascua. Durante ese retiro, en una oración tuve una imagen muy bonita, “Gabriel la virgen María me entregaban un paquete enorme con un moño”, al concluir la oración, mi coordinadora me dice que ella había tenido la misma visión. No entendimos que significaba esto, hasta una semana después, que, cantando en un casamiento, conozco a Matías Larrahona, quien antes que conocer mi persona, escuchó mi voz y su corazón latió muy fuerte, tanto, que al año nos casamos. Él también comienza a animarme para que me dedique a anunciar la Buena Noticia a través de la música. Lo hace con mucha fe y paciencia en mis tiempos.

    Al él, le compuse la canción “Nos encontró el Amor” que cuenta como estaba en el plan amoroso de Dios que nuestras vidas se juntaran.

    Matías hoy es la mano derecha y manager del proyecto “Lily Escu”, además ha recibido un llamado de Dios a acompañar no solo mi proyecto, sino todo el desarrollo del arte católico. Sin dudas, Dios piensa todo a la perfección.

    ¿Por qué dejo mi profesión de Educación Física para dedicarme a la Música católica?

    En enero de 2014, realicé una convivencia llamada Antropológica. En una oración, siento clara la voz de Dios que me dice: “Lily esas canciones que tenés guardadas, no son tuyas, yo te las regalé porque quiero tocar muchos corazones a través de ellas. Te envío y ordeno desenterrar esos talentos”.

    Al regresar del retiro, saqué todas las canciones, las desempolvé, Matías las escuchó y le encantaron. Se las mostré a una laica consagrada que hoy nos acompaña pastoralmente en este proyecto, ella me animó a hablar con un productor del movimiento, quien me dijo que él hacía mucho tiempo estaba interesado en grabarme un disco. Así fue que me di cuenta que todo estaba preparado, solo faltaba mi Sí. Y comencé a grabar el primer disco “SOÑAR DESPIERTA”

    Meses después, el Señor vuelve a hablarme en mi interior: “Lily hasta cuando vas a seguir postergando la decisión”. Yo sabía que esa decisión era renunciar a mi trabajo como profesora de educación física y largarme con todo. Igualmente le dije que me lo confirmara en una cita de la palabra, y Jesús me habló en Marcos 10,17, el pasaje del “Joven Rico”, que le pregunta a Jesús qué tiene que hacer para heredar la vida eterna, y el Señor le dice; Anda vende todo lo que tengas, dáselo a los pobres y luego seguime que tendrás un tesoro en el cielo. Sentí que Dios me decía: “Andá, dejá tu proyecto, y seguí el mío”. Es así que renuncio a mi trabajo, porque me afectaba las cuerdas vocales, y fundamentalmente porque no era plenamente feliz ahí. Y lo hago apoyada de manera incondicional por Matías. Días después nace la canción “Joven Rico”.

    De esta manera, abrazo el proyecto de Dios para mi vida y me lanzo por completo al llamado a anunciar su Palabra a través de estas canciones.

    MPD: Movimiento de la Palabra de Dios: carisma al cual pertenezco.

    El Movimiento de la Palabra de Dios, es mi familia en la fe. Su carisma es un sello que Dios puso en mí, desde que estaba en el vientre de mi madre.  En el MPD aprendo cada día a caminar discipularmente. Ahí tengo una comunidad de hermanos junto a quienes oramos, discernimos, acompañamos, perdonamos, abrazamos, etc., todo de la mano de Jesús y María, Madre de la Palabra de Dios y Guardiana de nuestra fe, asistidos por el Espíritu Santo. No me puedo pensar en otro lugar para seguir a Jesús. Es como con la familia sanguínea, con sus defectos y virtudes, no podés negar el lazo que te une. Así yo, no puedo negar el lazo espiritual indestructible por gracia de Dios, que me une al Carisma del MPD.

    El que canta reza 2 veces, dice San Agustín

    Sin dudas, esa es mi experiencia. Me ha pasado, estar muy mal, desanimada, no tener ganas de emitir una palabra, una oración, me he puesto a cantar y de repente mi corazón se liberó. Así por ejemplo nace la canción “Hoy Puedo”. No quería orar, estaba muy triste, me senté frente al altar, le dije a Dios que no quería orar, no quería alabar, pero que, Si Podía, porque en fe, sabía que EL estaba a mi lado; y de repente me encontré cantando durante un largo rato, “hoy puedo alabarte, hoy puedo adorarte porque estas junto a mí; tu amor me sostiene, tu amor me libera, tu amor me da vida, etc.”

    Jóvenes de Dios, el mundo los necesita, los animo a seguir anunciando que Jesús está Vivo y quiere ofrecernos a cada instante esa VIDA, para que seamos plenamente felices desde ahora y hacia la eternidad.

    Ojalá prontito podamos conocernos y cantar juntos a nuestro Salvador.

    Muchas Bendiciones

    Lily Escu