Ya no quedaba más… – «Todo está cumplido»

Ya falta poco para que Jesús vuelva al Padre y mientras inclina la cabeza, repasa toda su vida y todo lo que se había profetizado de Él, y entona unas palabras que puede decir con total paz y tranquilidad: «Todo está cumplido».

Ha actuado según la voluntad de su Padre; todo el camino recorrido hasta la Cruz han sido etapas que han hecho a Cristo configurarse con la misión encomendada y madurar totalmente en esa preparación para una muerte escandalosa y dolorosa.

A nosotros nos toca ahora reconocer cuanto de bueno ha hecho Dios en nuestra vida y cuanto nos ha hecho aprender y madurar. Nos pide también a nosotros, mientras nos lava los pies, que cumplamos su mandamiento de amor sin reservas.

No se trata de «cumplir» con Él, sino de configurarnos cada vez más con Su ejemplo. Antes de reclinar nosotros la cabeza repasemos nuestra trayectoria para aprender de lo que nos hemos dejado » a medias». Preguntémonos si hemos amado bien y mucho, porque Jesús tenía ese objetivo como meta y corrió la carrera, desde la Encarnación, sabiendo que la línea final estaba en el Calvario pero que la victoria era la Resurrección.

«Y sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, como había amado a los suyos, los amó hasta el extremo» (cf Jn 13,1); cumplido estaba, ya estaba preparado para llegar al límite y sobrepasarlo; ya estaba preparado para entregar su espíritu.

Antonio Guerrero