Un camino correcto

Equivocarse de camino cuando uno sale de excursión puede llevarnos a un destino fatal. Por eso es oportuno estudiar la ruta antes de salir con la pandilla.

Hoy te queremos dar un consejo para que no te equivoques en una senda que se puede convertir en peligrosa: la senda de la oración. Ya que si equivocas el camino abandonaras rezar y te darás la vuelta.

Hay muchos que piensan que a la oración vamos a decir palabras grandilocuentes, frases bonitas y tener intuiciones brillantes. Se equivocan. En la oración, como dice Santa Teresa de Jesús, no se trata de pensar mucho sino de amar mucho. Es decir, a la oración vamos a mostrar nuestra compañía con Dios, nuestra espíritu de servicio con El, nuestra fidelidad a su Voluntad; y ya está.

Y cuando realmente la oración se convierte en un encuentro de amor es cuando florecen con naturalidad las preocupaciones, tristezas y alegrías que llenan nuestro día.

Así que si ves que en la oración hablas mucho pero amas poco: cambia de estrategia. Pon un poco de amor donde falta amor para rescatar el Amor.