La Iglesia sin Cristo es una ONG

El Papa Francisco nos ha repetido varias veces una obviedad que a veces olvidamos: la Iglesia sin Cristo es una ONG. A veces nos llenamos de buenas obras, dedicamos mil horas al voluntariado, ayudamos a todo el que se nos cruza -cosas que hay que hacer, ¡por supuesto!-, pero nos olvidamos de lo más importante: que Dios es quien nos llama y nos lanza a la encomiable tarea de estar al lado de los últimos, los más pobres, los más solos…

En la reciente JMJ de Cracovia, el Papa nos recordaba quien es el modelo de servicio y «voluntariado»: la Virgen María. Ella fue «a prisa a la montaña»- cuenta lucas- cuando su prima Isabel estaba embarazada, se volcó en ella, en sus necesidades, pero sin olvidar lo más importante; sin dejar de lado a Quien la había mandado a esa misión: el Señor. El Papa en el encuentro con los voluntarios de la JMJ nos dio las claves para vivir nuestro servicio y nuestro voluntariado como la propia María lo vivió: escucha, decisión y acción. Es decir, vivir «colgados» de la voluntad de Dios, ser firmes en nuestros propósitos de hacer el bien y ¡llevarlos a cabo!