Salvar una vida

    El otro día, tumbado en el sofá después de comer, vi que en Cuatro empezaba «Buscando a Nemo» y decidí volver a verla ya que es una película con la que siempre me río mucho.

    Por si no lo sabíais, empieza con el padre y la madre de Nemo. La madre muere debido a que decide defender todos sus huevecitos -hijos-, frente a una especie de tiburón que podría llegar a hacerles daño. La gran industria cinematográfica, quizá sin quererlo, nos enseña: el valor de la vida incluso antes de nacer.

    Puede parecer un tema manido, pesado y aburrido, pero no lo es, ya que la vida es un don de Dios.

    Es muy importante que nosotros, los cristianos, no tengamos miedo de defender la vida, hablar en contra del aborto y defender a los no-nacidos. Nunca entenderé como se puede llegar a estar a favor del aborto: esa personita, aun por formar en su totalidad, es única, irrepetible, distinto a todos los miles de millones que han habitado sobre la faz de la tierra… debería ser suficiente, pero no lo es. Así que no olvides ser #abogadodelosnonacidos:

    ¿Cómo serlo? Orando por ellos, por todos los que trabajan en las clínicas abortistas, por las madres, por los grupos que van a las clínicas para ofrecer apoyo y brindar otras opciones ante el aborto.