¡Yo ya Lo he visto!

El sábado pasado paseando por las calles de Roma me preguntaba sobre el vacío que supone la muerte. Estaba con esos pensamientos lúgubres cuando tuve la suerte de encontrarme cerca del Panteón con otro sacerdote al que hacía mucho tiempo que no veía.

Nos saludamos, recordamos anécdotas de cuando él era un niño y yo le empece a dar los primeros medios de formación cerca de la Castellana. Tomamos una pizza y me di cuenta de que mi cuerpo agotado de los días romanos retomaba fuerzas, animo e ilusión por volver a España y comunicar a los demás lo que habían sido los días en Roma.

Al terminar nuestra pequeña charla y despedirnos pensé en el encuentro, que es lo que hace revivir al alma; pensé que esa noche tenía la oportunidad de volver a percibir el palpitar del Corazón de Jesús, ese corazón que deseaba encontrarse conmigo cara a cara, no ya como el traspasado, sino transfigurado.

Han pasado siete días de la Vigilia Pascual. No se si tú has tenido la oportunidad de haberle visto pero te puedo asegurar que te está esperando. No te quedes en las dudas, no te quedes en si las mujeres lo han visto o no, no te quedes en sí es posible o no… ¡sal corriendo! Vete corriendo detrás de Pedro y Juan y contempla a Quién ha vencido a la muerte por ti y por mí.

Son días para dar muchas gracias a Dios y para estar seguros de todo lo que Él nos ama.