Amor y noviazgo… ¿Cómo perseverar? (I parte)

El estado de enamoramiento de los primeros días, semanas o meses del noviazgo es una época de la vida que se recuerda con gran emoción, donde descubres, quizás, tu media naranja, o simplemente los sentimientos producidos por la mirada o sonrisa del chico o chica que hace palpitar desmesuradamente tu bomba de sangre sin que nada racional pueda explicar tal comportamiento.

Sin embargo, a veces, inconscientemente, el amor se puede plantear como una forma de “huir de la soledad”. “Como necesito salir de ahí, me veo en la necesidad de buscar a alguien que me saque o que me escuche simplemente”. Empezando así por este caso, podríamos decir que hay cuatro tipos de parejas en el camino minado de emociones y pasiones. Veamos cuáles son y si te identificas con alguna de ellas, porque detectanto el punto inicial (o posible error) podremos dar el siguiente paso:

  • Parejas rutinarias y egoístas: se interesan de vez en cuando, o hacen como que se interesan por la otra parte, pero en ellas no hay ningún tipo de propósito de mejora. Puede que haya peleas y discusiones frecuentes ya que cada uno persigue sus propios intereses. En cuanto aparece otra persona que “interesa más”, el amor inexistente se acaba por cortar.
  • Parejas que se soportan dignamente: que no se dejan porque se han acostumbrado el uno a la otra. No hay muchas discusiones o peleas, pero tampoco hay muestras de cariño ni excesiva preocupación por el otro. Es una relación fría, sin entrega cargada de mucha indiferencia en la que se confía en el tiempo… “a ver si algún día la cosa mejora”. Normalmente, o se da un giro radical o el hacer las cosas siempre igual acaba por dar siempre los mismos resultados.
  • amor-es-elegirParejas “normales”: se pelean, discuten, se tiran jarrones y los trastos a la cabeza pero luego se arreglan pidiendo perdón e invitando a una tarta de chocolate. La relación se fortalece, porque desaparecen los egoísmos a pesar de los errores puntuales, para dar cabida al arrepentimiento.
  • Parejas excepcionales: son las que están en crisis de bronca en la cocina por ver quién hace el café. “Vete tú que lo hago yo” – “no, vete tú q estas más cansado”.

Aun así, ni en las parejas súper excepcionales hay un amor perfecto. “- ¿Cómo? Entonces me jubilo ya y me quedo solterón. Total, pensaba que algún día iba a encontrar mi media naranja, pero ahora sé que cuando la encuentre va a estar podrida, con gusanos y…”. Tranquilo muchacho, no te preocupes que por hoy ya hemos analizado las posibles circunstancias, en el post de mañana veremos como afrontar la relación de verdad.