Joven, Católico y Político, ¿Imposible?

    Soy JOVEN, CATÓLICO y… POLÍTICO, vaya combinación. Algunos me preguntan si es posible que esto pueda darse y les contesto que no sólo es posible sino que puede ser muy conveniente. Los jóvenes católicos tenemos el deber de comprometernos con la sociedad para que el reino de Dios pueda crecer. Tenemos que ocuparnos de las personas de nuestro entorno para que conozcan el Evangelio y aprendan a amar a Cristo.

    img_2273Mediante nuestra fe influimos en la política y podemos dar un servicio público. Los jóvenes católicos, como hemos escuchado tantas veces, estamos llamados a comprometernos con nuestra sociedad según el espíritu del Evangelio, la caridad, la verdad y la justicia. Los católicos tenemos que participar en la política porque somos responsables y porque procuramos el bien de todos. La solución a la corrupción, por ejemplo, no pasa por abandonar la política sino por participar más en ella con principios cristianos. Tenemos que ser la sal que preserve de la corrupción y la luz que permita que se vea la verdad.

    El Papa Francisco lo dijo: Involucrarse en la política es una obligación para un cristiano. En este sentido, no podemos pasar de la política, porque afecta a todos. Tenemos que participar activamente en las iniciativas políticas porque la política es una forma de caridad, mediante la que se pretende el bien común.

    No es fácil ser joven, católico y político, pero tampoco es fácil ser sacerdote, santo y deportista. No existe nada fácil en la vida porque lo único que hay fácil en la vida es no hacer nada. Trabajar por el bien común, ¡es deber de los cristianos! Y uno de los caminos para poder llevarlo a cabo es a través de la política…

     

    Mikel Sainz

    Concejal del Ayuntamiento de Jimena (Jaén) y Asesor de Comunicación Política 2.0