Dios te salve María….

Rezar esta oración y rezarla todos los días creo que lo hacen millones y millones de hombres y mujeres que no hacen ninguna otra. Hombres y mujeres que viven alejados de Dios, en ambientes cristianos, rezan esta oración y acuden buscando consuelo, paz y fuerza para seguir adelante en el camino que les toca recorrer. Esta breve oración es para todos y en todos los sitios como un breve rumor que está subiendo de las almas de los hombres continuamente al cielo.

¿Os dais cuenta de lo que puede suponer, dentro de la comunidad cristiana, el que haya millones de hombres y mujeres de todas las razas y lenguas que estén elevando al cielo esta oración todos los días? Me causa una impresión tremenda pensar en ello porque María es nuestra madre y escucha nuestras suplicas, y ya en el cielo, nos dice el Concilio Vaticano II en el capítulo dedicado a la Virgen: “sigue ocupándose de sus hijos de la Tierra”.

Por tanto, una súplica como la de ella a Dios Padre por medio de su Hijo, movida por el Espíritu Santo, tiene que tener una fuerza impresionante. No nos lo podemos imaginar, supera nuestros niveles de cálculo el papel de la Virgen María en el cielo. senora-virgen-rezandoEl papel que desempeñó en la Tierra si lo sabemos, pero el que desempeña en el cielo, ahora, solo podemos imaginarnos que es la “omnipotencia suplicante” (como se la ha llamado). Sin que caigamos en ningún género de idolatría. Ni tratemos de hacer actos de adoración que no corresponden. La amamos, pero no la adoramos, tal y como la Iglesia quiere.

Nunca dejéis de pensar en la Virgen y nunca dejéis de amarla y nunca dejéis de acudir a ella. Recordad bien que no es cosa de niños, ni de “ternurismos”. Es de hombres hechos y derechos y mujeres fieles y realistas (con sentimiento de madre). Vivid en medio del mundo sin desear sus placeres.

Y hoy bajo la advocación del Pilar y después de leer la entrada de hoy, os animo a que recéis a la Virgen por vuestras intenciones y las mías. También por GivenFaith, para que nos ayude a todos a acercarnos más a Jesús:

Dios te Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo…