ÉL cuenta contigo

Todos vivimos y tenemos un fin, un por qué en nuestra vida, lo único es que a veces no conseguimos saberlo o nos lo preguntamos de forma equivocada. Ahí está el primer error, «nos lo preguntamos», ¡si no lo sabes tú, no te lo preguntes a ti sino a Dios!

Tienes a un Padre que te ama de forma infinita, que espera a que hables con Él, que te conoce más a ti que tu mismo, y para saber tu por qué en la vida no le preguntas.

También ocurre muchas veces, que le preguntamos de forma equivocada, es decir, tenemos que preguntar intentando separar nuestra voluntad (humana), de la suya (divina, perfecta).Un ejemplo, supongamos que no se que coche comprar o que carrera estudiar, y le pregunto: ¿Señor, me compro un Toyota o un BMW? ¿Señor estudio derecho o medicina? y tal vez no encuentres respuesta o notas que Dios no está ahí ya que no te responde. Tal vez no lo notes porque debajo de tu pregunta está sutilmente escondida tu voluntad  (le preguntas si hacer derecho o medicina porque quieres hacer una de las dos seguro, pero y si Dios quiere que no estudies y trabajes directamente; o en vez de comprar un Toyota o un BMW quiere que te compres una moto). Para separar tu voluntad, de la de Dios, cuando preguntes pide ayuda a María, nuestra Madre del cielo, y acude al Espíritu Santo para que si pides algo sea con rectitud y si te decides por escuchar a Dios sin reservas, escuches todo lo que te dice y no a medias o lo que te interesa.

Lo único que está claro, es que tú tienes una misión en esta vida, que siendo pecador y fallando como el que más, Dios hizo un plan para ti antes de la creación y ¡cuenta contigo como tú nunca podrás contar con Él! Algo que sí puedes tener desde ya claro, es que desde que naciste, estás llamado a ser un gran santo aunque tal vez no lo creas (sólo toca descubrir tu camino para serlo).

Y tú, ¿quieres dejar a Dios que cuente contigo?