Me sorprenden esos católicos que día si y día también se acercan diciéndome: ha leído usted la noticia que ha salido en…son noticias donde se degrada de forma continuada y permanente a personas, instituciones, hijos de la Iglesia. Alguno de estos medios, además, se declaran muy católicos y defensores de los valores cristianos, pero ¿Se comportan de ese mismo modo? No podemos olvidar que la difamación y la calumnia no son muy evangélicas.
Es verdad que no se puede ocultar la verdad, pero ¿Debemos difundirla sin ningún tipo de filtro? Hoy se ha puesto muy de moda lo de la autocrítica, pero los católicos olvidamos lo que hicieron los hijos de Noe cuando vieron a su hijo que había perdido el juicio por la bebida.
Decir y difundir la verdad pasa por decir las cosas que la Iglesia hace mal y también las que hace bien que, gracias a Dios, son muchas y no olvidar que la cabeza de la Iglesia es Cristo y que los principales medios de salvación con los que cuenta la Iglesia son la Palabra de Dios y los Sacramentos.







