Ayer preparando la Cuaresma en una plática una niña levantó la mano y dijo: no estoy de acuerdo con el ayuno porque eso ataca al cuerpo. Hubiera sido bueno que esta chica leyera el mensaje del Papa León de este año al que, desde aquí, quiero agradecerle sus palabras.
De eso quiero hablar, del mensaje del Papa para esta Cuaresma, que nos invita -con el ayuno- a rechazar el mal y hacer el bien. En concreto con la lengua que, como dice el Apóstol Santiago: Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!
Vamos a sembrar de paz y bien con nuestras palabras. Vamos a intentar a sembrar de buena fama a los demás en vez de destacar sus fallos, errores o miserias. Hoy en los medios de comunicación y en las redes sociales, como también señala el Santo Padre, parece que es más productivo insultar que alabar a los demás y olvidamos que todos somos hijos de Dios.
Termino este breve post agradeciendo de nuevo el mensaje de Cuaresma del Papa y me hago el propósito de intentar seguir su consejo en esta Cuaresma que se inicia hoy.







