El cambio en la mirada: “el que mira a una mujer deseándola…”

Amor, Matrimonio, Noviazgo

Sin Autor

Vale la pena conocer la fe, pero para vivirla alegremente es necesario querer enterarse para buscar y pedir entender. Solo así disfrutaremos de la llamada que cada uno tiene, siendo imagen y semejanza de Dios.

Para todos

En el sermón de la montaña, Jesús nos dice: “felices los limpios de corazón porque verán a Dios”. Además, antes, refiriéndose al buen ejemplo hacia los pequeños, nos advierte de quitarnos el ojo que sea ocasión de pecado: “y si tu ojo te hace pecar, sácatelo y tíralo. Es preferible entrar en la vida eterna con un solo ojo que tener los dos ojos y ser arrojado al fuego”.

Incluso antes de todo, explica que el divorcio y adulterio nunca fueron en el plan de Dios: “si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y tíralo; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno”.

Cuidar la mirada es tarea de todos, pero tanto para uno mismo como para con el otro. Es cortar la sugerencia del pensamiento e imaginación antes de que se desarrolle la escena o película completa.

Al consentir el deseo de estar con alguien más o vivir ciertas situaciones nos alejamos de esa sintonía que cuidamos con El Señor.

Esta misma sintonía, también, tenía San José, hombre justo, quien solo buscaba la voluntad de Dios. Podemos rechazar la tentación con ayuda de Él, evitando ponernos en ocasión.

Hay que entrenarlo

No se trata de formas de ser o predisposiciones. Puede que nuestra historia de vida no nos haya ayudado o nosotros no quisimos evitar ciertas situaciones.

Sin embargo, está impreso en el ser humano la pasión. Es cuestión de enseñarle al cuerpo a amar.

Siempre tendremos la inclinación, ese es el punto de partida. El tema está en redireccionarlo a tiempo y darle buenos momentos para evitar malos pensamientos. Ser fieles al Señor supone que deseemos que Él permanezca en nuestro corazón.

Cuidar la mirada de los demás

Lamentablemente, en cuanto a predisposición somos responsables también de cuidar la presencia para con los demás. Está estudiado que el área cerebral masculina de la sexualidad es mucho mayor a la femenina, así sin más por naturaleza.

Es preciso entonces, aceptar y hacernos cargo de que la forma como nos presentamos es una manifestación de respeto y cuidado del otro. Es decir, de cuidado de esa persona, que es o podría ser cónyuge. Sí, y esa persono no es más que un alma entregada a Dios que está luchando.

La visión del mundo

Cuando el Señor nos dice “el mundo os odia”, hace referencia a ese contraste de quienes quieren perseguir los placeres, ciegos por su autorrealización, lejos de Dios. Solo el verdadero amor los realiza, con sufrimiento por nuestra esencia corrompida, conduce a quienes fueron llamados a ser, en El.

Contar con la reprobación del resto anticipadamente, y no por la época actual ya que siempre ha sido así, nos da la seguridad y firmeza para no negar al Señor que nos quiere contentos y santos.

***

Se trata de afinar nuestra conciencia, ser claros y sencillos con nosotros mismos para luego poder pedir ayuda y confesarse cuanto antes. Tirar esa piedra pesada al comienzo sin vueltas, porque podría ser foco de podredumbre para el resto del alma. Entonces, luego, iríamos perdiendo esa fineza y nos volvemos indiferentes a toda situación actual que contradice lo que Dios espera de nosotros, y nos lo ha dicho por medio de su Hijo amado

Mariana Alonso para Ama Fuerte