NEFARIOUS

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“No se presenta el Anticristo como aquel desagradable ser demoníaco que nos presentan ciertas imágenes medievales, sino como un joven inteligente y atractivo, seductor y filántropo, comprensivo y tolerante, y sobre todo ser penetrado hasta el último rincón de su ser de un agudo y desmesurado amor propio”.

De esta forma nos presenta como es el demonio el escritor ruso Vladímir Soloviev (1853-1900) en su libro “Los tres diálogos y el relato del Anticristo”. La intención de Soloviev fue hacer ver a los cristianos de su época, la eficiencia que podía tener el demonio cuando se empeñaba en la consecución de un propósito.

La película recién estrenada en España, Nefarious, pretende hacernos ver exactamente lo mismo en la sociedad del siglo XXI. Lo hace a través de la vida de un reo que espera su ejecución en la silla eléctrica, y de la de un psiquiatra que lo entrevista para comprobar si el recluso es un demente o se encuentra en plenas facultades mentales. Los diálogos entre ambos son de gran altura, en especial las explicaciones que da el demonio, que ha poseído al pobre reo, y al que ha obligado a cometer una serie de asesinatos.

El psiquiatra (James) comienza por mostrar incredulidad cuando el acusado le confiesa que no tiene miedo a la muerte debido a que es un demonio y por lo tanto no puede morir. El demonio le envuelve con una oratoria brillante, de tal manera que va atrayendo por momentos al médico, hasta el punto álgido en el que le dice que antes de acabar la entrevista, le demostrará que él va a cometer tres asesinatos.

Los guionistas de la película nos quieren hacer ver que Satanás, en la actualidad, se manifiesta ante personas de cualquier clase social: el psiquiatra aparece como una persona culta, bien formada, educada y con buena presencia. Pero el demonio lo arroya con un torrente argumental, demostrando que no tiene creencia – no cree en la superioridad de Dios-, pero sí tiene ciencia.

Durante la conversación entre ambos, el demonio le confiesa que hasta llegar a la posesión de una persona, hasta conseguir subyugarlo, existen varias etapas en la vida, es decir, que es un camino inciático, durante el que se van superando hitos hasta llegar a inculcar el mal en esa persona.

El demonio deja más que palpable que al no poder superar la acción de Dios, se dedica a destrozar la vida de quien es la principal creación del Enemigo – así es como se refiere a Dios-, que es el hombre. El camino puede empezar por detalles nimios como tentar a un niño para que robe un juguete, y seguir con detalles ordinarios hasta impregnar ese cuerpo del mal. Reconoce que las tentaciones son su medio común para conseguir sus fines, y que a través de ellas van dirigiendo la vida de los hombres hasta provocar catástrofes como las guerras.

El papa Pablo VI dijo que: “el mal no es una deficiencia sino una eficiencia, un ser pervertido y pervertidor”. La ausencia de fe provoca el engrandecimiento del hombre, y entonces el demonio aprovecha para mostrar la tentación; en la misma película dice que prefieren a los no bautizados para facilitar su trabajo.

El relativismo del hombre actual, el cual ha superado el humanismo llegando al transhumanismo es uno de los problemas más serios de nuestras sociedades avanzadas. El transhumanismo desea la superación de las capacidades físicas y psíquicas del hombre, con el desarrollo ilimitado de la ciencia. Pero no es consciente de que la fe y la ciencia no se contraponen. Por este motivo, el psiquiatra según va oyendo las argumentaciones del demonio comienza a dudar sobre su sus convicciones.

Un momento clave es cuando el demonio le dice que su primer asesinato fue firmar la muerte por eutanasia de su  madre con la intención de cobrar un seguro sustancioso. James se enajena por primera vez de forma expresiva explicando que lo hizo de forma legal y su madre estaba terminal, momento en el que el demonio se regodea.

Y no acaba aquí su ataque, sino que lo aumenta sin piedad, diciéndole que su novia en este mismo momento, en el que están hablando, está en una clínica abortoria asesinando a su hijo; permitiendo que descuarticen al bebe dentro del vientre de la madre; le pregunta si cree que el Carpintero -Jesucristo- estaría contento de ver esta acción. El médico sale corriendo para hablar con ella, pero ya es tarde. La imagen de James con el teléfono en la mano es sobrecogedora, un ser repugnante al que está entrevistando para firmar su sentencia de muerte, le está haciendo replantearse las cosas trascendentales de su vida.

Pero el psiquiatra quiere mostrar su capacidad intelectual y demostrar a Eduard (el poseído) que debe hablar con él y abandonar esa doble personalidad que le confunde y le domina. En este momento decide llamar el capellán de la cárcel; el demonio se expresa con agresividad cuando le ve entrar, pero para su placer se da cuenta de que es un “cura moderno”, suave, no cree en los exorcismos y por lo tanto no podrá con él.

Cuando el sacerdote se va, con el demonio enaltecido al comprobar que el trance está superado, James se propone a hacer un alegato en defensa de la sociedad en la que vivimos y le explica que el hombre nunca ha estado tan bien como ahora con las libertades aseguradas, la igualdad de género, la alfabetización y la superación del racismo.

El demonio no cabe dentro de sí al comprobar que ese discurso es exactamente el que estaba esperando, muestra de que el MAL ha vencido al hombre, le contesta con un lacónio y directo: “Creo que te amo”. Queriéndole hacer ver, que el mundo de hoy dista mucho de ese panegírico en el James cree vivir, y dista gracias a su acción e interferencia directa.

En resumen, creo que la película es muy recomendable desde el punto de vista argumentativo, es una ocasión única para ver como el mal se extiende de forma habitual, tal y como Soloviev predijo en su libro, y no lo hace en forma de diablos íncubos y súcubos como quedaba reflejado en la literatura medieval.

Queda claro que el mundo con sentimientos cada vez mas pragmáticos y menos espirituales, queda expuesto de forma peligrosa y evidente a los desastres que el mismo hombre provoca con las guerras, el terrorismo, la esclavitud laboral y sexual y las dictaduras. Todas estas acciones son antrópicas, influenciadas, tentadas y al final sometidas por NEFARIOUS…

José Carlos Sacristán