Hay circunstancias muy duras en la vida que te pueden llevar a seguir el camino equivocado, y esto fue lo que le pasó a la brasileña Sara Winter.

Leemos en El Chorrillero su testimonio. “Vengo de una familia muy desestructurada, tengo un hermano que está en el narcotráfico, a los 16 me echaron de casa y desde entonces estuve en la calle, en la prostitución, sufrí una violación terrible”.

En este contexto conoció el movimiento feminista, en concreto a Femen y se hizo activista.  A sus 22 años quedó embarazada y abortó: “Casi me muero, tuve consecuencias terribles (…) ninguna de mis amigas me ayudó, sólo un hombre católico me asistió”. Aquí comenzó su cambio.

Hoy da conferencias: Las “feministas odian a la mujer”, no quieren ayudarla sino que lo que buscan es instalar un proceso de “ideologización” que posee tintes “lucrativos”.

Para leer más sobre Sara y su lucha contra el feminismo, te aconsejo que entres en este enlace de El Chorrillero

 

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