Una Palabra Tuya sobre Fraternidad y Reconciliación

El Señor me anima hoy a ser el mejor hermano con mis hermanos. A verLe a Él en cada uno de ellos. Dice San Agustín que «la medida del amor es amar sin medida». Este es el amor que Jesús propone a quien le sigue, según apunta el Papa Francisco. Este Amor perfecto es aquel al que he sido llamado.
Por todo esto, es conveniente que antes de manifestar cualquier tipo de devoción a Dios, acuda a reconciliarme con mi hermano. Especialmente, con aquel con el que he tenido discusión o enfrentamiento.
Madre, María, enséñame a amar.