Los mártires de nuestro tiempo

La historia del misionero estadounidense John Allen Chau, quien fue asesinado a flechazos el pasado 16 de noviembre en India por una tribu aislada, cuando intentaba evangelizarlos, es muy semejante a al asesinato que de la hermana Isabel Arango, en Colombia, en 2007.

A la religiosa la mataron con lanzas en Colombia, en 2007. Una tribu totalmente desconectada de la civilización, que matan a cualquiera que invada su territorio.

“Si muero, me voy feliz, ojalá nadie sepa nada de mí, no busco fama ni nombre, Dios lo sabe, siempre con todos, Inés”.

Así lo escribió la hermana Inés Arango al final de su testamento, en la mesa de noche de su cuarto de la misión de las terciarias capuchinas de Francisco de Orellana, un pueblo metido en el Amazonas ecuatoriano. La religiosa se despertó temprano, oró en la capilla, dejó la nota antes de adentrarse en la selva amazónica.

Lee en este enlace de La Prensa Gráfica la historia de la hermana Inés Arango porque es impresionante