Nos lo advertía el Papa Francisco en su mensaje de Cuaresma de este año: hay falsos profetas que nos venden soluciones fáciles para alcanzar la felicidad. Ahora el Papa nos da una nueva advertencia: se pueden hacer muchas teorías acerca de la santidad sin embargo, señala el Romano Pontífice, ninguna palabra puede dar más luz que las palabras de Jesús. Y la enseñanza de la santidad, ese fin que es para todos y no para una clase de privilegiados, son sus palabras en el monte de las Bienaventuranzas que, al final, describen como debe ser una historia de amor.

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