Dar la vida por una hija.

A todos no se nos pide lo mismo pero no deja de ser, para muchos, un ejemplo de valentía.

Carrie Deklyen, una mujer de 37 años de Michigan, que decidió renunciar a la quimioterapia y los tratamientos contra el cáncer para poder dar a luz a su sexta hija.

Los médicos le diagnosticaron cáncer cerebral en abril. Tras ello, la ofrecieron formar parte de un ensayo clínico que podría alargarle la vida más de 15 años. No obstante, el tratamiento era incompatible con el embarazo.

Por ello, Carrie decidió rechazarlo. “Si decides hacerlo, no vivirás ni 10 meses, te prometo que morirás”, la advirtió el médico, según cuenta su marido Nick DeKlyen al diario New York Daily News. A pesar de ello, la mujer no cambió de opinión.

En julio, Carrie entró en coma. A partir de entonces, los médicos la mantuvieron con vida con respiración y alimentación artificial para cumplir con su voluntad de dar a luz a su bebé.

Carrie falleció tres días después de dar a luz a Lynn con 25 semanas. La niña tendrá que permanecer entre 4 y 5 meses en el hospital. No obstante, los médicos aseguran que el parto fue bien y se espera que sea una bebé sana.