Si yo fuera presidente del Gobierno y en mi país nacieran 1,3 hijos estaría realmente preocupado.

Actualmente estamos sufriendo una crisis demográfica atroz, apenas nacen niños. Esto obedece a múltiples factores, pero desde luego cuando Dios desaparece de la vida de los individuos el camino hacia el individualismo, materialismo, etc., hacen mella y la sociedad entera se tambalea. Los gobiernos dan la voz de alarma. Y algo que tenemos que tener claro es que en nuestra manos está revertir esta situación.

Este preocupante tema se ha tratado en el III Foro Stop Suicidio Demográfico, nos lo cuenta el diario ABC del que he sacado un extracto :

«Si yo fuera presidente del Gobierno y en mi país nacieran 1,3 hijos de media estaría realmente preocupado». Así de tajante se mostró Alban d´Entremont, profesor Emérito de Geografía de la Universidad de Navarra y miembro Correspondiente de la Universidad de Naciones Unidas, durante la inauguración del III Foro Stop Suicidio Demográfico, organizado por ABC y la Asociación de Familias Numerosas de Madrid

Alertó de que España ha experimentado en los últimos 30 años un llamativo descenso de la natalidad: de los 20 nacidos por cada mil habitantes de hace apenas una generación, se ha pasado a 9 nacidos por mil, lejos del nivel necesario del reemplazo generacional.

En las últimas décadas, añadió, que se ha acelerado el proceso de envejecimiento de la población. «Todo ello hace augurar un futuro muy sombrío para España a medio y largo plazo, un verdadero suicidio demográfico, a no ser que se produzca un cambio en las tendencias actuales, algo que no se vislumbra en el momento actual».

Como soluciones a este «drama» propuso estimular la natalidad, fomentar la maternidad y proteger a la familia, cuestiones imprescindibles para recuperar el nivel de reemplazo, así como exigir un cambio de mentalidad, una nueva consideración del valor inherente a la familia, sin olvidar políticas familiares amplias, comprensivas, polivalentes, generosas y coherentes.

En su turno de palabra, la embajadora de Hungría, el matiz optimista al manifestar que en su país llevan varios años aplicando medidas para apostar por el crecimiento de las familias y ya están empezando a percibir resultados. «Sí –afirmó con rotundidad–, merece la pena invertir en políticas de familia, aunque los resultados no se consigan a corto plazo».

Explicó que todavía hace falta una mayor sensibilización enfocada fundamentalmente en los jóvenes sobre la necesidad de tener hijos. “Lo óptimo sería tener familias numerosas”

En Hungría cuentan con campañas  que muestran que tener hijos no es lo que complica la vida, sino lo que la facilita y no se puede renunciar a ello por un tema económico, «porque construir una familia supone mucho más; es un asunto emocional y cultural».

A este respecto el presidente de la Comisión Especial sobre la evolución demográfica de España en el Senado, Ignacio Cosidó, apuntó: «hay que definir una política ambiciosa capaz de generar en la sociedad apoyo real a la familia con una gran batería de ideas y valores»

La mayoría de las familias actuales tienen un único hijo. «Si queremos ser efectivos en natalidad –puntualizó– hay que motivarlas a tener su segundo hijo, porque la experiencia demuestra que es más fácil que tras un segundo tengan más. La principal dificultad está en romper la barrera del primer al segundo hijo. Tienen el primer hijo muy mayores, lo que hace muy difícil tener el segundo. Por ello, es tan importante dar expectativas y estabilidad a los jóvenes desde el punto de vista laboral para que tengan un mejor acceso a la vivienda y estén en condiciones de tener una familia».

David Pérezalcalde de Alcorcón y diputado de la Asamblea de Madrid, no oculta que “urge un cambio de mentalidad que otorgue el valor debido a la familia, a la vida y a la dignidad humana”. Se preguntaba cómo hemos llegado a esta situación. «La crisis de valores que desde hace décadas asola a Europa, ha supuesto el avance del relativismo, el materialismo, el individualismo o el utilitarismo, que no juegan a favor del compromiso que implica la responsabilidad familiar. Estamos ante un grave problema antropológico. Es más necesaria que nunca una cultura de la vida que guíe a la humanidad en esta deriva».

El artículo completo  puedes leerlo aquí: http://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-si-fuera-presidente-y-pais-nacieran-13-hijos-media-estaria-realmente-preocupado-201805221839_noticia.html