Esta mañana nos hemos enterado del fallecimiento de Domenico por el que tantas personas en Italia y en todo el mundo han estado rezando estos días. Su madre ha querido mandar un mensaje nada más conocer la noticia del fallecimiento de su hijo: «Que no sea olvidado»
La mañana del 21 de febrero de 2026, el Hospital Monaldi de Nápoles confirmó el fallecimiento de Domenico, un niño de dos años y medio que no logró superar las complicaciones derivadas de un trasplante cardíaco realizado en diciembre de 2025. El menor, que se encontraba bajo oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), sufrió un fallo multiorgánico irreversible tras un deterioro progresivo de su estado clínico. Ante el pronóstico adverso, sus padres, Patrizia y Antonio, optaron por descartar terapias agresivas y priorizar los cuidados paliativos.
El padre Alfredo Tortorella, capellán del Hospital Monaldi de Nápoles, tampoco dejó sola a la familia: «Murió entre las lágrimas de sus padres, padrinos y los médicos que lo acompañaban. Fue un momento muy difícil». Fue él quien avisó al arzobispo: «Estuve con la madre del niño junto a su cama desde las 7:45, porque durante la noche presentí que su estado había empeorado. Avisé al arzobispo Battaglia y en media hora llegó de la Curia que le dio la extremaunción. Permanecimos allí todo el tiempo, hasta que el niño falleció».
La Fiscalía de Nápoles ha elevado cargos contra seis profesionales sanitarios de lesiones graves a homicidio involuntario. La investigación apunta a una negligencia sistemática en la cadena de custodia del órgano.
Pese al proceso legal, la familia ha mantenido una actitud de notable dignidad. La madre ha anunciado la creación de una fundación a nombre de su hijo para asistir a otros niños en situaciones críticas, transformando el duelo en un acto de altruismo.
Fuente: Avvenire







