El sacerdote peruano Omar Sánchez Portillo es director de la Asociación de las Bienaventuranzas, que desde hace varios años atiende a cientos de personas, entre ellas bebés, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos en condición de abandono y con enfermedades físicas y psiquiátricas.
Hay una historia preciosa entorno a Ismael, un niño con síndrome de down. Sobre ella escribió este domingo 15 de febrero, en su muro de facebook:
Hoy se cierra un ciclo de lucha, esfuerzo, amor y victoria de Dios!!!!
El 5 de mayo del 2018 viajé a Cusco a las 5.30 am y regrese a Lima a las 6 pm con Ismael en brazos, un bebé de 2 meses, que nació con el cromosoma del amor (síndrome de Down), abandonado en un hospital por una madre adolescente.
Ese día yo cumplía 51 años.
Un par de meses después llegó Carolina, una voluntaria de Brasil, que venia de Vitória, capital del estado del Espírito Santo en la región sudeste de Brasil. Venía a pasar 6 semanas de voluntariado con nosotros y se enamoro de Ismael.
Carolina tenía 22 años.
La conexión fue instantánea porque el también se enamoro de alguien que en ese momento ni se imaginaba que se convertiría en su madre. En su «mamãe» (mamita en portugués).
Hoy en la misa de 12 se han despedido de mi los dos: Carolina y su hijo Ismael con 7 años, madre e hijo se van a Brasil a seguir con su vida y a disfrutar del amor de tenerse uno al otro, agradecidos con ese Dios bueno que los hizo encontrarse entre mas de 7 mil millones de personas en el mundo.
Dios es grande y bueno siempre ❤
Les deseo una vida feliz y plena, llena de amor y sonrisas.
Los quiero hijos Carolina e Ismael. Los quiero con el alma y para siempre ❤
P. Omar 🥺







