La Santa Sede ha iniciado el estudio formal de un presunto milagro atribuido a la intercesión de Benedicto XVI. El caso, que podría ser determinante para el proceso de su beatificación, tiene como protagonista a Peter Srsich, un joven estadounidense cuya recuperación de un cáncer terminal ha sido calificada como «médicamente inexplicable».
Los hechos se remontan a mayo de 2012. Con apenas 19 años, Srsich padecía un linfoma de Hodgkin en estadio avanzado. Un tumor de grandes dimensiones presionaba sus pulmones y su corazón, haciendo que cualquier intervención quirúrgica fuera inviable y dejando pocas esperanzas tras meses de quimioterapia fallida. En este contexto de fragilidad, el joven viajó a Roma para asistir a una audiencia en la Plaza de San Pedro.
El momento culminante ocurrió cuando el pontífice se acercó al joven. Sin que nadie le indicara la ubicación exacta de la afección, Benedicto XVI colocó su mano derecha directamente sobre el pecho de Peter, justo donde se encontraba la masa tumoral, y le impartió su bendición. Tras aquel encuentro, la salud de Srsich experimentó una mejoría radical y constante hasta la desaparición total de la enfermedad.
El impacto de este suceso no fue solo físico: nueve años después de su curación, el 15 de mayo de 2021, Peter fue ordenado sacerdote. La Congregación para las Causas de los Santos analiza ahora los informes médicos para certificar que la curación fue instantánea, completa y duradera, requisitos indispensables para elevar a Joseph Ratzinger a los altares.
Fuente: Cope







