En un gesto de unidad sin precedentes, el Patriarcado Greco-Ortodoxo, la Custodia de Tierra Santa y el Patriarcado Apostólico Armenio han anunciado el inicio de las obras de restauración en la Gruta de la Natividad en Belén. Este proyecto, de una carga simbólica y espiritual incalculable, busca salvaguardar el sitio donde la tradición cristiana sitúa el nacimiento de Jesús, considerado el corazón de la Encarnación.
La intervención se llevará a cabo bajo el auspicio de la Presidencia del Estado de Palestina, mediante un decreto que garantiza el respeto al Status Quo, el delicado código que rige la convivencia en los Santos Lugares. La ejecución ha sido confiada a la empresa italiana que recientemente rehabilitó la Basílica superior, asegurando una continuidad técnica y artística en el tratamiento de las estructuras milenarias.
Además de la limpieza y consolidación de la Gruta, el plan incluye refuerzos técnicos en las áreas adyacentes para garantizar la estabilidad de todo el conjunto arquitectónico. Más allá de la ingeniería, este esfuerzo colectivo representa un compromiso ecuménico para proteger la memoria y la fe en Tierra Santa, asegurando que el patrimonio evangélico permanezca intacto para las futuras generaciones de peregrinos.
Fuente: Custodia Tierra Santa







