En un mensaje conjunto, los patriarcados latino y ortodoxo de Jerusalén han emitido una declaración contundente sobre la situación en la Franja de Gaza.
Los patriarcados denuncian que las órdenes de evacuación emitidas por el ejército israelí para los civiles de la ciudad de Gaza, incluyendo a la comunidad cristiana, equivalen a una «sentencia de muerte». Señalan que muchos de los refugiados en los complejos de la iglesia están debilitados y desnutridos, lo que hace que un desplazamiento hacia el sur sea extremadamente peligroso.
Ante la inminente ofensiva, los sacerdotes y monjas de los complejos eclesiásticos de San Porfirio (greco-ortodoxo) y la Sagrada Familia (latino) han tomado la decisión de permanecer en Gaza. Han declarado que continuarán cuidando de los cientos de refugiados que se han guarecido en estos lugares, entre los que se encuentran ancianos, mujeres, niños y personas con discapacidad.
El comunicado critica duramente la situación en Gaza, describiendo un escenario ya dramático que se agrava con la destrucción y las muertes. Refiriéndose a la advertencia del gobierno israelí de que «se abrirán las puertas del infierno», los patriarcados afirman que esta amenaza ya se está convirtiendo en una trágica realidad.
Citando al Papa León XIV, recuerdan que todos los pueblos tienen derecho a vivir en sus propias tierras y no deben ser forzados al exilio. Exhortan a la comunidad internacional a intervenir para poner fin a la violencia, permitir que los rehenes israelíes regresen a casa y buscar la sanación de las familias que han sufrido en ambos lados del conflicto.
Fuente: Infocatólica