Brotes verdes en la Iglesia

Noticias

Sin Autor

Situado a 20 kilómetros al sur de Viena, en el precioso Wienerwald, el monasterio cisterciense de Heiligenkreuz toma su nombre de la reliquia de la Cruz, del tamaño de una mano, que se encuentra en el monasterio desde 1188.

Además de ser un lugar idílico ha experimentado en los últimos tiempos, contra todo pronóstico, un gran auge de vocaciones. Actualmente hay 100 monjes.

Omnes ha hablado con el abad del monasterio que afirma que «son una gracia inmerecida que no podemos crear nosotros mismos. Cada joven que viene a nosotros es una llamada para que le demos la libertad de examinar su vocación o de hacerla examinar. Por eso, en muchas entrevistas vocacionales, cuando alguien pregunta qué requisitos tiene que cumplir, yo le digo con un guiño: “¡Que te puedes ir!”. Es importante ver una posible vocación como una preferencia sobre otras posibilidades, porque el amor sólo puede crecer en una decisión libre»

Los monasterios de Austria son desde hace siglos centros de cultura en nuestro país. Sin embargo, han llegado a serlo porque su primera tarea, a saber, el culto, es decir, la adoración a Dios, es el fundamento de su labor.

La Vigilia de los Jóvenes, el primer viernes de cada mes, es una auténtica “fiesta” a la que acuden entre 150 y 300: una velada intensa de alabanza, súplica, acción de gracias, rosario… A lo largo de la velada, los jóvenes tienen la oportunidad de confesarse, y es frecuente que se formen colas delante de los confesionarios.

“En la vigilia de los jóvenes, muchos han sentido ya el impulso de una posible vocación espiritual. Chicos se han enamorado de chicas y viceversa, y muchos matrimonios y familias que hoy son felices empezaron o profundizaron su relación en la Vigilia de los Jóvenes”.

Fuente Omnes