No hay que jugar con los más desfavorecidos

Hace unos día, en el desfile de Gucci, en la Semana de la Moda de Milán en las que las modelos llevaban una camisas similares a las camisas de fuerza usadas para determinados enfermos mentales, una de las modelos, levantó las manos y en sus palmas se leía: «Con la salud mental no se juega».

Era la forma de protestar de Ayesha Tan Jones. Leemos en La Razón que la modelo en su instagram explicó que consideraba la colección “vulgar, poco imaginativa y ofensiva para las millones de personas en todo el mundo, afectadas” por problemas de salud mental y que quería acabar con la etiqueta de esa enfermedad. ““Como artista y modelo que ha experimentado sus propias luchas con la salud mental, así como los miembros de mi familia y seres queridos que han sido afectados por depresión, ansiedad, bipolaridad y esquizofrenia, es hiriente e insensible que una gran firma de moda como Gucci use estas imágenes como concepto para un momento de moda fugaz”, escribió.

puedes ampliar esta noticia en el diario La Razón