Un jugador de rugby que tiene a Dios como guía

Paul Jedrasiak (26 años) es un reconocido jugador de rugby francés, de la selección su país, que lleva siempre sobre su pecho una medalla bendecida de San Benito.

Como leemos en Portal de Luz, ha crecido en el seno de una familia católica. Lily, su madre, incansablemente enciende una vela en la iglesia. La misma donde lo llevaba regularmente cuando era niño, nutriéndolo así espiritualmente para que la fe germinara en el corazón de su hijo.

Ya desde los 14 años leía la Biblia en casa. Y ahora, durante una baja por lesión, ha empezado a visitar regularmente a un sacerdote para charlar y recibir formación.

Para este deportista la Eucaristía es vital y es un momento de “encontrarse en familia”, señala. Al igual que con las otras dos – la de origen y la del deporte-, está dispuesto a mojar la camiseta por ella.

Paul además saca tiempo para colaborar en su parroquia barriendo y limpiando la cripta, donde le encanta pasar tiempo en oración. «Cristo es el hilo conductor de mi vida. Es un vínculo que no quiero soltar, una relación que me ayuda a ser un hombre mejor cada día”.

Puedes conocer más sobre este deportista en Portal de Luz