El testimonio de una sotana

«Como lo oyen, este año me decidí a salir del closet. Después de ver a tantas personas que presumen sus “diversidades” y les aplauden y les dicen “que valientes”, etc. Me hice la pregunta ¿y por qué yo no? Así que tomé la decisión, este año el padre Álvaro saldría del closet». Así empieza un artículo que publica Laus Deo.

Apenas se ven ya sotanas por la calle por lo que este sacerdote no sabía muy bien el efecto que iba tener. En primer lugar le ha hecho sentirse muy feliz porque mucha gente por la calle le ha pedido su bendición. Pero es que además habiéndose «topado con todas las tribus urbanas habidas y por haber, en 5 meses no he recibido ningún insulto o falta de respeto por parte de nadie». 

También tiene su parte divertida porque como explica: «he sido confundido con: Franciscano, Agustino, Monje, Misionero, Seminarista, Caballero Jedi (no es broma), karateka, Dark, Maniquí (tampoco es broma)».

Después de esta experiencia ha decidido usarla siempre: «Me ayuda, me hace feliz, ayuda a las personas a hallar mas fácilmente a un sacerdote y la gracia. Le recuerda aún a los alejados que Dios sigue rondando por el mundo; me recuerda constantemente que donde ande represento a Jesús y su Esposa la Iglesia».

Puedes leer el artículo completo en  Laus Deo