José Luis, el mendigo que ha movido corazones

José Luis era una persona especial que estaba siempre en la puerta de la parroquia de Santo Domingo de la Diócesis de Málaga.

Estaba solo, vivía en la calle durmiendo entre cartones, cuando apareció por la Iglesia y pidió permiso al párroco para pedir en la puerta.  «Era muy educado, y amablemente se acercó a mí al llegar y me pidió permiso para ponerse a pedir en la puerta del templo», cuenta Antonio Jesús Carrasco a diocesismalaga.es. «Le dije que sí, pero que mi deseo y el de toda la comunidad era el de poder ayudarle más». En ese momento empezó una relación que unió cada vez más a José Luis con la comunidad parroquial. Los fieles, a través de Cáritas de la parroquia, consiguieron que pudiera ser atendido en el Comedor de Santo Domingo y disponer de una vivienda. José Luis lo agradeció con su entrega, ayudando en lo que podía.

Hoy todos lloran su muerte. Enfermó y cuando el párroco supo que estaba ingresado lo acompañó hasta el último momento y así murió rodeado de cariño además de la asistencia espiritual.

«En la homilía les dije que no fuéramos a pensar que habíamos ayudado a aquel hombre, que le habíamos salvado de la indigencia. Es él el que nos ha salvado a nosotros, porque ha conmovido nuestros corazones. José Luis ha venido a esta comunidad para ayudarnos a demostrar nuestra caridad y nuestra generosidad», confiesa Antonio Jesús

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