Donna, que nació fruto de violación e incesto, da gracias a Dios por la vida

Recoge Portaluz el testimonio de Donna, una norteamericana que, tras conocer que fue fruto de una violación y un incesto sufrió mucho, pero después de su conversión descubrió todo lo que valía y ahora ha decidido contarlo para ayudar a otras mujeres en situaciones similares.

Su abuelo violó a su madre, pero no abortó, la dio en adopción y sus padres adoptivos se separaron al poco de llegar ella. Así que se ha criado sola con su madre adoptiva. Cuando descubrió su procedencia le impactó mucho y le llevó a estar a favor del aborto, incluso ella llegó a abortar.

Pero se convirtió y: «comencé a descubrir mi valía y el verdadero don y el valor de mi vida. Me di cuenta de que si Dios me había dado la vida, esa era razón suficiente para merecer estar aquí y vi que todo el movimiento a favor de la elección era una excusa para que las personas pudieran matar egoístamente a los bebés por conveniencia y no porque el embarazo se produjera debido a una violación (que ocurre el 1% de las veces) o al incesto (que sucede al 0.5%)».

«¿Cómo se atreven los llamados «defensores de las mujeres» a ponernos en la tesitura de matar a nuestro propio hijo además de haber sido ya víctimas de violación o incesto? ¿Cuánto mejor podría haberme sentido con respecto a mi propia vida si no hubiese tenido que escuchar año tras año, que mi madre habría tenido una vida mejor si yo no hubiera nacido?»  

«Estoy muy agradecida a Dios por cualquier manera grande o pequeña en que pueda ser una ayuda para alguna persona y, en última instancia, mantener vivo a un bebé”.

Puedes leer este testimonio completo en Portaluz