En la clausura rezamos por todas la naciones. Hna. Klara Svideska

La hermana Klara Svideska (antes Julia), nació en una familia católica, iba a Misa a diario y le pedía a Dios que le concediera un buen marido y muchos hijos. Pero Dios tenía otros planes para ella.

Un día descubrió que tenía que ofrecer su vida al Señor, como Él hizo por nosotros. Dejó que guiara sus pasos, buscando siempre Su Voluntad. Lo que nunca imaginó es que iba a ser en una clausura.

Al entrar a su congregación se cambió el nombre por Klara y desde hace 21 años vive en el monasterio contemplativo de San Benito en Zytomierz, Ucrania. Allí es feliz. Allí reza por el mundo entero.

Ante la dureza de la situación del país, ella dice: “Yo he experimentado el amor que triunfa sobre el mal y que da esperanza. Dios es luz y cuanto más le escuchamos, más brilla su luz sobre nosotros.

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