Luterana se convierte a la fe católica gracias a Taizé

Reena Tolmik es de Estonia, un país no cristiano de mayoría luterana. Según leemos en la revista Vida Nueva, el único contacto que tuvo con la fe fue a través de su abuela que era luterana.

Con 11 años quiso bautizarse siguiendo el ejemplo de su abuela. Gracias a Dios, sus padres no se negaron. Reena recibió su la Primera Comunión a los 30 años. “Durante años sentí algo de vacío, sentía que me faltaba algo. El día de mi primera comunión me di cuenta de lo que me había estado perdiendo”, cuenta.

Tuvo gran importancia en el crecimiento de su fe, la participación en la experiencia de Taizé, donde hizo amigos católicos. Otro evento importante en mi conversión fue una peregrinación a Asís en Italia. «En Taizé había aprendido sobre San Francisco de Asís y, al contemplar el ejemplo de su vida, sentí una gran necesidad de ir a descubrir dónde vivía y predicaba. Al regresar a Estonia, decidí asistir a la misa católica en los días festivos para estar en comunión con mis amigos católicos.»

«Un amigo católico me había animado varias veces a confesar, contándome sobre la gracia que uno recibe a través del Sacramento. Pero nunca quise escucharlo, porque uno no puede entender realmente lo que no ha experimentado. Solo lo entendí cuando recibí la gracia yo misma. El perdón, la curación. Al salir del confesionario, supe que era el momento de mi conversión, a través del Sacramento de la Reconciliación, a través de un encuentro íntimo con el Señor».

Te recomiendo que leas la entrevista completa en este enlace dela revista Vida Nueva