He recuperado la dignidad de ser hija de Dios. Martha

En el Camino Neocatecumenal, he podido entender que Dios me ha amado tanto, y me ha devuelto la dignidad de ser su hija.

Yo acudía a misa cuando me daba la gana, mi vida la pasaba entre mi trabajo y salir a divertirme, noche de música, un poco de bebida y ya está, fue en un momento en que empecé a preguntarme ¿Qué más haré de mi vida? Nunca pensé casarme, entonces trabajaría hasta la vejez y ¿después qué?

No me sentía plenamente feliz, al contrario siempre preocupada por el mañana, que si necesito tener un mejor trabajo, que si quiero ganar más dinero, que si necesito el otro, que va, el punto es que siempre estaba preocupada. Y con mis «amigos», la pasábamos bien pero en el fondo tampoco veía que fueran felices, todos buscando afectos, que si no ligaban, que si la dieta, al final casi todos tenían problemas con sus padres y ¿cómo trataban de escapar a un deseo profundo de amor? sexo, alcohol, drogas y fiestas; si, era divertido pero al final de eso todos regresaban a su mismo desierto, algunos incluso tomaban antidepresivos.

¿Eso quería de mi vida? Mi ser me decía que no podía ser todo; un día en el parque dos mujeres se acercaron a invitarme a unas catequesis, claro que no iría, creo en Dios pero no necesito esas cosas. Pero una de ellas era una chica de 26 años y conversando un poco podía ver en su rostro alegría, pero una alegría sensata, ¿Cómo ella que había crecido sin padres y con sus abuelos, podía verse más feliz que yo?

Esa interrogante no me dejaba, así que si decía que esas catequesis la habían cambiado, quería hacer la prueba. Así fue como conocí el Camino Neocatecumenal, en dónde descubrí un amor de Dios tan cercano, tan tierno, que ninguna amiga, novio o cosa podría darte. Él me me ha devuelto la dignidad de ser su hija, no me juzga por mis errores, sólo me Ama, ahora me he levantado como misionera para una Misio Ad Gentes, porque Dios no te quita nada, sino que lo da todo.
Testimonio de Martha, joven de las comunidades neocatecumenales de Madrid.