La escena del evangelio de ayer domingo no puede ser más conmovedora. Los discípulos, después de los días acontecidos en Jerusalén, regresan a sus ocupaciones habituales.
Un grupo de 7, según narra el evangelio, se reúnen entorno a Pedro que, un día, regresa a las tareas del mar. La segunda pesca milagrosa y el reencuentro que Jesús resucitado.

Artículo anteriorEl nuevo libro del Cardenal Sarah sobre cómo vivir en positivo la situación de la Iglesia
Artículo siguientePara empezar bien la semana, en 1 minuto