Sólo Dios puede llenar el vacío del corazón. Dos testimonios.

Con Camino Católico te traemos el testimonio de conversión de dos religiosas.

Elvira Arango nació en una familia católica pero poco practicante. Sabía que Dios existía pero lo tenía al margen de su vida. Sólo recurría a Él en los momentos de necesidad. En la universidad, secularizada y atea, se alejó de Dios, pero a su madre le diagnosticaron una enfermedad neurodegenerativa. » Comenzamos a buscar diferentes maneras de afrontar la situación, medicina tradicional, medicina alternativa y, finalmente, buscamos ayuda espiritual. Ese fue mi momento para volver a Dios”, cuenta.

Comenzó a ir a Misa diaria con su novio católico, a hacer Oración y empezó a tener la paz. Al terminar sus estudios, percibió que Dios la llamaba para vivir una unión más perfecta con Él.

Sara Catalina cuenta que “la certeza de mi vocación religiosa llegó en el momento en el que tenía todo lo que materialmente me podía dar felicidad y, sin embargo, tenía un gran vacío en mi corazón que nada ni nadie podía llenar. A través de una experiencia existencial Dios me dio la certeza de que solo en Él podía encontrar el sentido de mi vida»

Ambas son religiosas actualmente y te invito a que entres en Camino Católico para que conozcas su testimonio completo.